Nuevo Manifiesto
del Colectivou La Valldemossa que Volem.
El Colectivo La Valldemossa que volem,
delante el tema de Son Ferrandell quiere hacer una serie de consideraciones. En la finca de
Son Ferrandell existen tres urbanizaciones: una ejecutada que se llama George Sand, que tiene
el 40% de los solares edificados; y las otres dos, Shangril·lá y Chopin, con capacidad
para 393 y 1.227 habitantes respectivamente, tienen un plan parcial de 1981 y un proyecto
de urbanización de 1985 que no se han ejecutado nunca.
Durante estos años en Shangrilá
se han construido una quincena de casas y en Chopin cinco. El 1997 una promotora vinculada
al australiano Skase compró la mayor parte del polígono Chopin y la
urbanización de Shangrilá.
Estos residentes, que hasta ahora no
habín reclamado nada a nadie, es muy comprensible que vean en la realización del
complejo la oportunidad de obtener unas infraestructuras con las que ya no confiaban. Hace
unas semanas, el Consell Insular de Mallorca, haciendot uso de sus competencias en urbanismo,
decretó una moratória que suposo la suspensión de las Normas Subsidiárias
de una serie de urbanizaciones, entre ellas Los Nómadas. Este intento de frenar un
crecimiento urbanístico desmesurado que supone el negocio fácil de una minoría
en detrimento de una verdadera gestión territorial que beneficie a toda la comunidad,
ya que supone el espolio del paisaje.
El Gobierno ha respondido aniquilando por
ley urgente al Parlamento las competéncias urbanísticas del Consell. Al mismo
tiempo, orquesta una campaña para difuminar la defensa de los intereses de los promotores
utilizando a los propietarios particulares como víctimas de lo que en términos
demagógicos y de falsedad califica de expropiaciones y confiscaciones de la propiedad
privada.
Esta campaña tiene un escenario importante
en Valldemossa, en donde se hace una manipulación del caso de Son Ferrandell. Por eso el
Colectivo expresa: Sobre la constitución y presentación en público el
pasado 18 de octubre de l'Associació de propietaris y residents de Son Ferrandell, no
puede sino ver positivamentw la iniciativa de estos vecinos de asociarse para defender sus
intereses.
El hecho de oponerse al complejo
urbanístico y al campo de golf no pretende lesionar los intereses de los pequeños
propietarios. La obtención de dotaciones no tiene porque pasar necesariamente por
la ejecución de una gran urbanización. Hay otras vías. Posiblemente en este
aspecto tendrían mucho que decir las instituciones.
Que los pequeños propietarios liguen sus
destinos a la promotora puede no ser la resolución de sus problemas. Las urbanizaciones
mallorquinas están llenas de acuerdos incumplidos por los promotores. De esto saben mucho
los vecinos de la urbanización George Sand, sin ir más lejos, que han recibido
muchas negativas por parte del promotor y del Ayuntamiento. En este aspecto llama la atención
que un Ayuntamiento que asegura negociar tanto para llevar servicios a los vecinos de una
urbanización, haya ignorado a otras.
La suspensión de las Normas
Subsidiárias consiste en la parada transitoria para un tiempo determinado, en un lugar
concreto, del planteamiento en vigor; es un paréntesis que posibilita el estudio de
distintas soluciones. La solución única no tiene porque ser el tener de escoger
entre la urbanitzación de todo o la desclasificación de todo.
Estas consideraciones han sido
expresadas públicamente por el Colectivo en la mesa redonda en el que participaron y
escucharon a la Sra. Estarás y a dos propietarios afectados. En esta misma mesa redonda,
la Sra. Estarás manifestó repetidamente que en los momentos actuales la urbanización
no se comenzaría. Si dice que ahora no la haría, que conteste claramente a la
pregunta ¿es necesario ahora para Valldemossa este complejo con campo de golf?
Con la suspensión de planteamiento
sobre la mesa, que proporciona un interludio de tiempo para trabajar, con unos propietarios
particulares que no tienen porque salir perjudicados, donde un sector importante de la población
no quiere la urbanización, el Colectivo pide la demostración de la voluntad
política de intentar encontrar soluciones.
Para acabar, el Colectivo La Valldemossa
que Volem y a causa precisamente del respeto que en principio le merece l'Associació
de propietaris de Son Ferrandell, lamentaría comprobar que está manipulada por
ciertas instáncias políticas.
En este sentido rechazamos el tono
descalificativo, con ataques personales, el discurso xenófobo y de desprestigio hacia
los miembros del Colectivo, así como la falta a la verdad que tuvieron las intervenciones
de sus dirigentes. La Valldemossa que Volem seguirá manteniendo y fomentando una
posición de diálogo y tolerancia.
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