Artículo del periódico Balears el 25-10-1998
Valldemossa
"Para continuar construyendo en Son
Ferrandell, el Ayuntamiento busca el enfrentamiento vecinal". El Colectivo La Valldemossa que
Volem critica también la actitud negociadora de los afectados.
AINA VIVES Palma.
Hablamos con los representantes del
Colectivo La Valldemossa que Volem. Y lo hacen
conjuntamente "para evitar posibles represalias". Y es que en Valldemossa, hasta ahora,
nadie se había atrevido a levantar el tono de voz al Ayuntamiento. El lanzamiento de
la urbanización de Son Ferrandell ha conseguido animar a sectores ajenos al mundo de la
política local.
No obstante, antes de pronunciarse
quieren dejar claro que rechazan entrar en guerras particulars. Ellos entienden que "el Ayuntamiento
quiere enfrentar a los vecinos, como pssa ahora en Campos, pero no quieren encender el fuego.
Nuestros hijos van juntos a la escuela. Dentro de un pueblo de unos cientos de habitantes no
puede haber disputas, lo hacemos por Mallorca". También comentan
"no queremos que Valldemossa se transforme en el parque
temático de Mallorca". Así pasan a explicar que con la ejecución de la
urbanización de Son Ferrandell, Valldemossa tendrá 2.000 vecinos más;
cuando ahora sólo tiene censados 1.500. Comentan que "el incremento de la población
repercutirá directamente sobre la calidad de vida del ciudadano".
Por todo esto, ellos no se explican
como la recientemente constituida associació de propietaris de Son Ferrandell no acepta
la oferta del Consell de Mallorca. "Les proponen no desclasificar las parcelas en que ellos
viven. Bueno, de hecho en Chopin sólo hay cinco casas y dos están habitadas.
Mientras que en Shangrilá este número asciende a una quincena. Además les
proponen negociar con el Ayuntamiento la instalación de la red general de aguas. No
entendemos porque razón lo rechazan". También se cuestionan porque el president
Matas ofreció la audiencia a la associació tan rapidamente. "Por que se constituyeron
el pasado domingo. El martes se entrevistaban con el Consell y aunque les daba soluciones,
ellos salieron enfadados. Después, el jueves se reunieron con el president Matas, y no
les aportó ninguna salida, pero se declararon satisfechos", comentan.
Y recuerdan las palabras proteccionistas
formuladas recientemente por todos los representantes municipales: «Si fuera ahora no lo dejaríamos
construir». Y comentan las negociaciones que lleva la concejal y también consellera
Rosa Estarás para rebajar el número de plazas. Es aquí cuando de nuevo no
entienden por que el Ayuntamiento no paró la revisión del plan parcial de Son
Ferrandell, en lugar de aprobarlo.
"Si quieren una política de
rebajas no han de dar armas a la otra parte negociadora", sentencian.
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